¿Cuál es el aire acondicionado que menos consume?
Cuando llega el calor y nos planteamos comprar un sistema de refrigeración para casa, la pregunta que más nos atormenta siempre es la misma: ¿Cuánto me va a subir la factura de la luz? Por eso, buscar el aire acondicionado que menos consume es la mejor inversión a largo plazo que puedes hacer. De nada sirve ahorrarte 100€ en la compra si luego vas a pagarlos multiplicados por diez en los recibos de la luz.
Afortunadamente, la tecnología ha avanzado una barbaridad. Los equipos actuales no tienen nada que ver con los de hace 10 años. Si sabes en qué fijarte, puedes tener tu casa fresca todo el verano sin miedo a la factura.
La clave está en la tecnología Inverter
Si quieres que tu aire consuma poco, la primera regla de oro es que tiene que ser Inverter. Hoy en día casi todos lo son, pero asegúrate de ello.
¿Qué significa Inverter? Los aparatos antiguos (On/Off) funcionaban siempre al 100% de potencia hasta alcanzar la temperatura, luego se apagaban por completo y, cuando la habitación se calentaba un poco, volvían a encenderse al 100%. Esos arranques y paradas constantes son los que disparaban el consumo.
La tecnología Inverter hace que el compresor varíe su velocidad. Cuando la habitación está a la temperatura deseada, el motor baja sus revoluciones para simplemente mantenerla, sin apagarse y encenderse de golpe. Esto supone un ahorro energético de hasta un 40% en comparación con un equipo tradicional.
Fíjate en la Etiqueta de Eficiencia Energética
Esta es la forma más rápida y visual de saber si un aparato gasta poco. Todos los electrodomésticos llevan una etiqueta que clasifica su eficiencia.
Busca siempre que el equipo tenga una clasificación A+++ (la más alta) en modo refrigeración. Un aire acondicionado A+++ puede consumir casi la mitad que uno con clasificación A. Aunque los aparatos A+++ sean un poco más caros en la tienda, créeme, la diferencia de precio se amortiza en las primeras facturas de verano.
Coeficientes SEER y SCOP: Las cifras del ahorro
Si quieres hilar fino y comparar dos máquinas A+++ para ver cuál gasta aún menos, tienes que mirar dos siglas en sus especificaciones técnicas:
- SEER (Ratio de Eficiencia Energética Estacional): Mide el rendimiento en modo frío. Cuanto más alto sea el número SEER, menos consumirá en verano. Un SEER por encima de 8,5 ya se considera excelente.
- SCOP (Coeficiente de Rendimiento Estacional): Es lo mismo pero para el modo calefacción (si tiene bomba de calor). Busca un SCOP superior a 5,1 para garantizar un consumo mínimo en invierno.
El tipo de gas importa: R32
Otra característica de los aires que menos consumen es que utilizan gas refrigerante R32. Este gas no solo es mucho más respetuoso con el medio ambiente (tiene menos impacto en la capa de ozono), sino que es más eficiente térmicamente. Necesita menos cantidad de gas para lograr el mismo frío que los gases antiguos (como el R410A), lo que ayuda al compresor a trabajar menos y, por tanto, a consumir menos electricidad.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Consumen más los aires acondicionados portátiles?
Sí, por regla general los aires acondicionados portátiles (los conocidos como «pingüinos») son mucho menos eficientes energéticamente que los sistemas de pared tipo Split. Además de ser más ruidosos, el tubo que expulsa el aire caliente a la calle suele irradiar calor de vuelta a la habitación, obligando al aparato a trabajar más.
¿Qué temperatura debo poner para no gastar mucha luz?
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda mantener la temperatura entre 24ºC y 26ºC en verano. Por cada grado que bajes de esa temperatura, el consumo de electricidad de tu máquina aumentará entre un 7% y un 8%. Bajarlo a 18ºC de golpe no enfriará la habitación más rápido, solo hará que el aparato gaste mucho más.
¿Un mantenimiento adecuado ayuda a consumir menos?
Absolutamente. Unos filtros sucios obstruyen el paso del aire. Esto obliga al ventilador y al compresor a forzarse el doble para intentar mover el frío hacia la habitación. Limpiar los filtros de la unidad interior bajo el grifo cada dos o tres meses en temporada de uso es clave para mantener el consumo bajo.